Los guardeses de fincas son los responsables de mantener el buen estado de las propiedades rurales, asegurando que todo funcione correctamente, desde las instalaciones hasta los cuidados del entorno. Su trabajo es vital para garantizar que las fincas se mantengan seguras, limpias y operativas, además de encargarse de labores agrícolas o de mantenimiento.
A menudo viven en la misma propiedad que cuidan, lo que les permite estar siempre atentos a las necesidades de la finca. Su relación con los propietarios es de plena confianza, dado que gestionan tanto las tareas rutinarias como la seguridad del entorno.
Los guardeses, al ser en muchos casos residentes en las fincas, tienen derecho a periodos de descanso adecuados, con 36 horas consecutivas de descanso semanal. Además, el empleador debe proporcionarles vivienda en condiciones dignas y, si corresponde, manutención.
El salario debe ajustarse a las tareas realizadas y siempre cumplir con el Salario Mínimo Interprofesional o más, dependiendo de las responsabilidades. Es imprescindible que estén dados de alta en la Seguridad Social y que se respeten todos los derechos laborales.
En nuestra agencia, entendemos la importancia de seleccionar a la persona adecuada para tu hogar. Por eso, contamos con una amplia base de datos, cuidadosamente seleccionados y evaluados, para garantizar que cada familia encuentre la empleada que mejor se ajuste a sus necesidades y expectativas.
Nos tomamos muy en serio la seguridad, por lo que todas las candidatas pasan por una comprobación de antecedentes penales y de seguridad, para que los empleadores tengan la tranquilidad de que están contratando a una persona de confianza. Finalmente, requerimos y verificamos toda la documentación necesaria para asegurar que el proceso sea completamente transparente y cumpla con la legalidad vigente.
Con nosotros, puedes estar seguro de que el proceso es riguroso, profesional y enfocado en encontrar a la persona perfecta para ti y tu hogar.